Hay rincones de Estella-Lizarra que parecen una auténtica jungla. Y uno de ellos está en la calle Cotarro.
Maleza descontrolada, basura acumulada y un olor a orines que, resulta difícil de soportar. Una parcela abandonada que se ha convertido en motivo de preocupación para quienes viven cerca.
Y no estamos hablando solamente de una cuestión estética, son problemas de insalubridad, presencia de ratas y riesgo de incendio por la acumulación de vegetación y residuos.
¿De verdad hay que esperar a que ocurra algo grave para intervenir?
Es cierto que la parcela es privada. Pero eso no significa que su mantenimiento sea un asunto en el que el Ayuntamiento no pueda ni deba mirar para otro lado.
El artículo 23 de la Ordenanza municipal de Limpieza Viaria obliga a los propietarios de solares y terrenos a mantenerlos libres de residuos y en condiciones adecuadas de higiene, salubridad y seguridad. También contempla la intervención municipal para exigir su limpieza. La normativa existe precisamente para situaciones como esta.
Por eso pedimos que se inspeccione la parcela, se responda a las denuncias vecinales y se requiera a la propiedad que realice los trabajos necesarios. Si no cumple, el Ayuntamiento debe estudiar las medidas de ejecución subsidiaria que correspondan.
Lo que no puede ocurrir es que los vecinos sigan conviviendo indefinidamente con basura, malos olores y una vegetación que nadie parece controlar.
