Nuestro sueño no tiene que ser vivir solo en Pamplona

Hace unos meses defendimos en el Ayuntamiento de Ayegui una moción porque el Gobierno de Navarra anunciaba miles de viviendas en la comarca de Pamplona mientras nuestros pueblos seguían esperando soluciones.

Entonces hablábamos de 5.000 viviendas. Ahora, plantean desarrollar 27.000. Y me pregunto: ¿de verdad queremos que toda Navarra acabe viviendo solo en Pamplona?

No estamos en contra de construir allí. Hacen falta viviendas, pero también en Ayegui, Cortes, Etxarri-Aranatz, Tierra Estella, la Ribera, la Zona Media y tantos pueblos donde nuestros jóvenes quieren quedarse.

Hagamos una cuenta. Si la comarca de Pamplona reúne aproximadamente el 55 % de la población navarra, el 45 % vivimos fuera. Si allí se plantean 27.000 viviendas, al resto nos corresponderían unas 22.000 siguiendo esa proporción.

No pedimos construirlas mañana. Preguntamos: ¿dónde están los planes y la inversión para el resto de Navarra?

Cuando un joven se marcha por no encontrar vivienda, no perdemos solo un vecino. Pierden clientes nuestras tiendas, familias nuestros colegios, actividad nuestros bares, asociaciones y clubes. Y nuestro campo pierde gente que podría seguir trabajando la tierra. También se aleja de sus padres, abuelos y amigos. De su gente.

Parece que el sueño de cualquier joven navarro tenga que ser conseguir un piso en Pamplona. ¿Y si su sueño es quedarse en su pueblo?

Queremos una Navarra de una sola velocidad, donde vivir en un pueblo no signifique tener menos oportunidades ni servicios. Donde podamos trabajar, formar una familia y compartir la vida con los nuestros.

No queremos pueblos a los que volver solo los fines de semana o en verano. Queremos pueblos llenos de vida todo el año.

La vivienda no es solo levantar edificios. Es decidir qué futuro queremos para Navarra.

Que se construya en Pamplona, sí. Pero que nadie olvide a los demás.

Porque nuestros pueblos no son el pasado de Navarra. También tienen derecho a ser su futuro.

Verónica Ciordia