Independientes Por Estella-Lizarra queremos mostrar nuestra preocupación por el creciente deterioro que presenta la ciudad como consecuencia de la falta de mantenimiento y planificación por parte del Ayuntamiento.
Todos los barrios llevan meses trasladando quejas por el estado de zonas verdes, jardines, solares y espacios públicos donde la vegetación crece sin control, se acumula maleza, basura, baches y socavones enormes, pasarelas cerradas y un mantenimiento inexistente. Una situación que afecta a la imagen de la ciudad y que genera problemas reales.
En plena ola de calor y en un contexto de riesgo creciente de incendios, resulta especialmente preocupante encontrar zonas descuidadas donde la vegetación seca y la falta de mantenimiento aumentan los riesgos. A ello se suman problemas de salubridad, proliferación de ratas y cucarachas y una sensación de abandono absoluto.
Resulta especialmente llamativo que el Ayuntamiento presente un plan de actuación ante incendios mientras la realidad de los barrios es horrible. La mejor prevención no empieza con folletos ni anuncios, sino manteniendo la ciudad en condiciones durante todo el año. De poco sirve hablar de prevención de incendios si tenemos barrios con selvas amazónicas que pueden arder por cualquier chispa.
Esta situación es consecuencia directa del cambio en el Área de Servicios. Con una plantilla claramente insuficiente para atender todas las necesidades de Estella-Lizarra, no solo no buscan aumentarla sino que están destinando recursos y tiempo de trabajo a actuaciones absurdas, reduciendo enormemente el mantenimiento de la ciudad y este poco centrado únicamente en el centro y alguna actuación puntual.
Estella-Lizarra necesita árboles que den sombra, que ayuden a combatir las altas temperaturas y que protejan a vecinos y vecinas frente a unas olas de calor cada vez más frecuentes e intensas. Lo que no necesita son "chupa-chups" vegetales que apenas generan sombra, no mejoran el confort, suponen la eliminación de plazas de aparcamiento y requieren de ser regados todos los días a mano.
Es urgente actuar sobre las zonas más degradadas, reforzar los equipos de mantenimiento, recuperar una planificación de la pasada legislatura que atendía a toda la ciudad y poner en marcha un verdadero plan de arbolado urbano que gane sombra allí donde se ha perdido, ampliar la red de fuentes públicas para ayudar a combatir las temperaturas extremas y reducir la carga ordinaria del personal de servicios para poder atener a los barrios.
Necesitamos una ciudad cuidada, segura y preparada para el futuro. Menos actuaciones de escaparate y más mantenimiento. Menos improvisación y más planificación. Menos recursos destinados a elementos que nadie había pedido y más atención a los barrios.
