Independientes Por Estella-Lizarra queremos trasladar nuestra profunda preocupación por la situación del campo de fútbol de Merkatondoa, tras la decisión del C.D. San Andrés K.T. de dejar de jugar en esta instalación debido al mal estado del césped y al elevado número de lesiones.
Los datos son especialmente alarmantes. Según la información trasladada por el propio club, Merkatondoa registra 56,33 lesiones por cada 1.000 horas de uso, muy por encima de otros campos cercanos como Oteiza (12,69) o Villatuerta (6,28), e incluso por encima de instalaciones donde no se han registrado lesiones en el mismo periodo. Además, se han producido lesiones graves sin contacto, incluyendo roturas de rodilla y otras dolencias de importancia, lo que apunta directamente al estado del terreno de juego.
Este escenario no es normal. Y exige explicaciones. El césped fue renovado en julio de 2019, por lo que debería encontrarse aún dentro de su vida útil habitual, que se sitúa entre 8 y 12 años. El deterioro actual, apenas seis años después, es como mínimo raro.
Es más preocupante cuando el procedimiento seguido en su momento no fue el habitual. Mientras otros ayuntamientos optaron por licitaciones públicas para este tipo de actuaciones, en Estella, el Concejal de Deportes del PSN eligió una vía distinta que evitó ese procedimiento ordinario: una subvención.
Cuando se toma un camino diferente al normal y el resultado es este, lo mínimo exigible es dar explicaciones. Por ello, Independientes Por Estella-Lizarra anunciamos que vamos a solicitar el expediente completo de la actuación, para analizar cómo se tramitó, qué criterios se aplicaron y si se garantizó correctamente el interés público, y si hubiera algo irregular dar traslado a fiscalía.
- El PSN debe dar explicaciones. Explicaciones sobre qué pasó, qué está pasando ahora y sobre por qué se ha llegado a esta situación.
- Debe también dar la cara ante los jugadores y equipos afectados.
- Y debe explicar igualmente por qué no se ha actuado sobre los muros que rodean el campo.
No es aceptable mirar hacia otro lado cuando hay riesgos evidentes. Y cuando el historial reciente de gestión del PSN en la ciudad deja casos como Gedemelsa, lo que nos obliga a todos a ser especialmente exigentes y vigilantes con el uso de los recursos públicos.
