Desde Independientes Por Estella-Lizarra queremos denunciar que, un año más, la Korrika ha pasado por nuestra ciudad sin el apoyo institucional del Ayuntamiento, por la decisión de UPN y PSN de impedir su participación.
La Korrika no es un acto cualquiera. Es una de las mayores expresiones colectivas en defensa del euskera, de nuestra cultura y de nuestra identidad. Que el Ayuntamiento de Estella-Lizarra no forme parte de ella no es una cuestión menor, es una decisión política que sitúa a nuestra ciudad al margen de la defensa del euskera.
Pero si hay un actor especialmente responsable de esta situación es el PSN-PSOE, que vuelve a demostrar con hechos cuál es su verdadera posición respecto al euskera.
No hablamos de percepciones, hablamos de hechos.
En la pasada legislatura, el actual portavoz del PSN, presidiendo la Comisión de Euskera, intentó eliminar la ordenanza municipal del euskera, votó y sigue votando sistemáticamente en contra de cualquier medida que suponga avanzar en su promoción y normalización.
Además, no podemos olvidar que fue el actual PSN quien aplaudió la decisión de prohibir la actuación de “Pirritx, Porrotx eta Marimotots”, un referente cultural para miles de niños y niñas en euskera. Un episodio que evidenció hasta qué punto están dispuestos a actuar contra la cultura vasca cuando tienen oportunidad.
Y, sin embargo, hoy pretenden proyectar una imagen completamente distinta, recurriendo a gestos vacíos, como leer unas líneas en euskera en actos públicos, como si eso pudiera ocultar una trayectoria política marcada por recortes, bloqueos y decisiones contrarias al euskera.
No se puede atacar al euskera desde las instituciones y luego pretender blanquear esa posición con gestos simbólicos. La ciudadanía no es ingenua.
Desde Independientes Por Estella advertimos además de la preocupación que supone que el actual portavoz del PSN forme parte del Consejo Navarro del Euskera, un órgano que debería velar por la promoción y protección de la lengua, y que ahora contará con una persona que ha actuado políticamente siempre en contra del euskera.
Frente a esta actitud, queremos poner en valor a toda la ciudadanía que sí ha salido a la calle, que ha corrido, que ha participado y que sigue defendiendo el euskera desde el compromiso y la ilusión.
Porque el euskera no se defiende con discursos vacíos, se defiende con hechos.
Y en Estella-Lizarra, por desgracia, quienes hoy gobiernan han decidido situarse en el lado contrario.
